miércoles, 28 de marzo de 2012

EL CABALLO EN LA MANADA. DOMA DE CABALLOS.

El caballo es un animal de manada, generalmente siempre los vemos en grupo, a no ser que se trate de un animal enfermo, de un animal macho expulsado de la manada porque ha perdido una pelea por las yeguas de la misma, una yegua que esté a punto de parir y se aísla ella misma para estar sola.

Van en manadas para protegerse de los peligros de los depredadores. Son animales gregarios de manada y de huída,

Muchas veces se puede observar como todos los miembros de la manada están comiendo o dormitando placidamente mientras otro vigila. Los caballo no poseen muy buena visión (a excepción de por la noche que ven muy bien), pero si poseen un excelente oído y olfato. El oído es muy fino y puede llegar a oír sonidos que están a mucha distancia; Su campo de vigilancia es muy amplio.

Cuando un caballo escucha algún sonido que le hace desconfiar, se queda parado con las orejas orientadas en una dirección y completamente tiesas.

Dentro de una manada hay diferentes escalafones. Por regla general solo hay un semental adulto, y varias yeguas con sus respectivos potros y potras, y también los potros jóvenes de 1 año.

Mandan en cada manada una o dos yeguas maduras, son las que van buscando el agua y comida y todos los demás miembros las siguen incluido el semental que para estas cosas toma una actitud casi pasota, como diciendo “yo no me encargo de esto, estoy para otras cosas”. Pero si de repente la manada se ve amenazada por la presencia de otro semental que quiere arrebatarle su título, entonces la cosa cambia y toma las riendas de su manada, colocándose detrás del grupo y empujándoles hacia un lugar seguro, luego los dejara allí y volverá para enfrentarse con su rival, se establecerá una lucha por el liderazgo y posesión de la manada, el que gane será el líder, y el que pierda se marchará. Esto es algo que sucede continuamente en la vida de una manada de caballos salvajes, aunque desgraciadamente ya quedan muy pocos caballos salvajes, pero por ejemplo en España todavía hay algunos en las montañas del centro y norte de Galicia.

Las manadas de caballos están perfectamente estructuradas y disponen de tiempo a lo largo del día para hacer un montón de cosas, como por ejemplo, la comida, la siesta, el juego, el aseo, etc...,

Los caballos comen durante casi todo el día cuando están en libertad, por este motivo recorren mas o menos a lo largo de 1 día una distancia de alrededor de 42 Km. en busca de pastos y agua apropiados para los miembros del grupo. Comen pequeñas cantidades que van ingiriendo según van andando, comen se paran, vuelven a comer, vuelven a buscar y así sucesivamente. Es casi imposible que un caballo salvaje o en libertad enferme a causa de un cólico, porque van moviendo el intestino al andar en busca de su pasto y nunca comen una cantidad muy grande de golpe como cuando están estabulados, sino que la van tomando a su aire tranquilamente, por eso es normal que si observamos a un caballo en un prado le podamos ver casi todo el rato con el hocico pegado al suelo.

La siesta es parte del descanso del animal, la pueden hacer de diferentes maneras, muchos de pie, se les puede ver totalmente relajados con el cuello estirado hacia delante y los ojos cerrados o semicerrados, otros se tumban pero de medio lado y con la cabeza erguida y ojos cerrados y otros mas atrevidos se tumban cual largos son y duermen profundamente, aunque por regla general un caballo siempre esta alerta por si surge algún peligro acechante, hay que recordar que es un animal de huída.

Dentro del grupo de potros jóvenes de 1 y 2 años, se pueden ver muchas veces sus juegos, juegan a pelear, emulando ya al semental que serán en su día. Son muy importantes estos juegos porque también hacen carreras y son muy estimulantes para su musculación y desarrollo físico y psíquico.

También dedican mucho tiempo al aseo entre ellos, muchas veces se puede observar a un caballo o yegua aseando a otro, les mordisquean las crines y el lomo, y el otro hace lo propio a la vez. Esto es además de su aseo cotidiano muy placentero para ellos, les quita tensión, además de crear un vínculo de hermandad.

Una cosa muy curiosa es que las yeguas preñadas cuando van a parir se apartan de la manada y buscan un sitio tranquilo y resguardado para que nazca su potro, no les gusta que las vean ni las molesten, y generalmente eligen la noche para esto, es muy normal que una yegua desaparezca y vuelva a aparecer en la manada al día siguiente con su potrillo correteando detrás de ella. Los potrillos nacen y tardan poco menos de 1 hora en ponerse totalmente de pie, desde el momento en que nacen empiezan a intentarlo, lo consiguen en poco tiempo y se ponen a mamar, es muy importante que mamen en el plazo de 1 hora de su nacimiento porque tienen que tomar el calostro que es la primera leche que sale y la que tiene todas las defensas necesarias para el potro, si no lo hace en ese tiempo el calostro ya no vale y pierde sus propiedades con lo que el potro podría coger toda serie de infecciones del ambiente al no tener las suficientes defensas. Como se puede apreciar la naturaleza es muy sabia y les dota de todo lo suficiente para su desarrollo en la vida en libertad.

Por eso aunque nosotros nos hayamos empeñado en coartar al caballo de su libertad encerrarlo en una cuadra, alimentarlo con piensos elaborados, darle de beber cuando nosotros queremos, domesticarlo y montarlo, el caballo no olvida sus ancestros y siempre vivirá mejor y con mucha mas calidad si le proporcionamos un sitio al aire libre, un prado o algo así en el que el pueda sentirse a sus anchas y hacer una vida algo parecida a su estado salvaje.


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